EL OBISPO DIEGO PELÁEZ

cATEDRAL DE SANTIAGO

BIOGRAFÍAS JACOBEAS  OBISPO DIEGO PELÁEZ

La reciente emisión en Televisión Española (TVE) de la serie El Final del Camino ha disparado la curiosidad por conocer más en profundidad a una serie de personajes históricos cuyas vidas estuvieron ligadas a Santiago de Compostela como ciudad de referencia en lo religioso y lo político.

Como peregrinar es más que caminar, cada cierto tiempo se publicará una pequeña reseña biográfica sobre ese personaje que jugó un papel relevante en el devenir y desarrollo de Santiago de Compostela y por ende, del propio Camino de Santiago. La intención es tomar como punto de partida a varios de los personajes históricos que aparecen en la serie, para luego indagar sobre otros que no, arañando siquiera un poco la superficie de esa historia tan rica y apasionante que ha hecho de Santiago de Compostela lo que es hoy día.

cATEDRAL DE SANTIAGO
Reconstrucción ideal del exterior de la catedral de Santiago de Compostela (Épila Arte 2 – epilaarte2.blogspot.com.es)

 

Reconstrucción ideal del exterior de la catedral de Santiago de Compostela (Épila Arte 2 – epilaarte2.blogspot.com.es)

 

Esta semana, la primera biografía jacobea corresponde al Obispo Diego Peláez, interpretado en “El Final del Camino” por el actor Juan Fernández (ver enlace proporcionado). ¿Fue realmente este hombre como lo presenta la serie? ¿Alguien capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir el objetivo de dejar indisolublemente unido su nombre a Compostela y la Catedral? Veamos:

Diego Peláez

Obispo de Santiago entre los años 1070 a 1094, fue designado como tal por el rey Alfonso VI “El Bravo” (1040 – 1109), hermano de Sancho II de Castilla “El Fuerte” (1038 – 1072), y de García II o García de Galicia (1042 – 1090).

Entre sus acciones destacables cabe mencionar: La implantación de la liturgia romana en el culto suprimiendo la hispano-visigótica o mozárabe. La reorganización de los territorios de la comarca de Compostela. Las mejoras de la justicia y la administración. La expansión del comercio.  Por último, reajustó y reordenó la defensa militar para enfrentar  con éxito las incursiones normandas y las revueltas internas.

Pero si por algo hay que recordarlo es porque en 1075 ordenó que se emprendieran las obras para erigir una  gran Catedral de estilo románico sobre la iglesia prerrománica reconstruida hacia el año 1000 (después de la destrucción de la ciudad por Almanzor en 997), que custodiaba los restos del Apóstol Santiago. Encargó la dirección de la obra  al Maestro Bernardo, conocido como “El Viejo” o “Admirable Maestro” y que, al parecer,  fue padre del “Maestro Esteban”, quien se hizo cargo de la continuidad de las obras a la muerte de su (supuesto) progenitor.

Aprovechando las obras y la notoriedad que Compostela estaba alcanzando, Peláez consiguió atraer a la ciudad a importantes figuras de la cultura europea de aquella época gracias a la “Escuela Catedralicia”. Estas escuelas son consideradas como las precursoras de las actuales Universidades, teniendo como objetivo principal la formación del clero, usando como libros de texto los existentes en las bibliotecas de las catedrales.

Sea como fuere, el Obispo consiguió impulsar las peregrinaciones a Santiago de Compostela en Europa, lo que acrecentó en gran medida la importancia de la ciudad.

mapa político de españa en 1065En lo político

Parece ser  (aunque esto no está del todo claro) que era partidario del rey García de Galicia, depuesto del trono en 1071 por sus hermanos Sancho II y Alfonso VI, que no estaban nada contentos con el reparto patrimonial que había hecho su padre,  el rey Fernando I de León (1016 – 1065). Así las cosas, García se exilió primero en Burgos y después en la taifa sevillana gobernada por al-Mu’tamid (1040 – 1095). La muerte de Sancho II en Zamora en 1072, propició la vuelta de García a Galicia para recuperar su trono, pero gracias a una treta llevada a cabo por Alfonso VI a instancias de su hermana Urraca (1033-1101), fue hecho prisionero y encerrado hasta su muerte en 1090, en el Castillo de Luna, una formidable fortaleza erigida en la localidad leonesa de “Los Barrios de Luna”.

Así pasaron los años hasta 1085, cuando Alfonso VI conquistó la Taifa de Toledo y pretendió que ésta fuese considerada la nueva cabecera política y religiosa de los reinos cristianos. Esto hizo que las relaciones entre el Obispo compostelano y el monarca leonés se tensaran y deterioraran más de lo que ya estaban. Diego Peláez tenía el firme propósito de que Santiago de Compostela, con su Catedral, fuese sede apostólica y centro de la cristiandad solo por detrás de Roma, lo que acarreó no pocos conflictos con otras ciudades, aparte de Toledo, que también pretendían lo mismo.

Viendo peligrar sus planes, Peláez apoyó la revuelta independentista del noble gallego Rodrigo Ovéquiz en 1085, aprovechando que Alfonso VI se encontraba inmerso en la campaña de la conquista de la taifa toledana. La rebelión fue sangrienta y duró tres años. Terminó con el exilio del noble lucense en Zaragoza, así como con la división de Galicia en dos zonas: una al norte, bajo el gobierno de Raimundo de Borgoña y Urraca, hija de Alfonso VI  y otra al sur, hacia Portugal, encomendada a Enrique de Borgoña y a Teresa de Portugal, también hija (ilegítima) de Alfonso VI.

A resultas de estos avatares, Diego Peláez fue arrestado bajo la acusación de traición y conspiración para entregar Galicia al rey de los normandos por aquella época, Guillermo el Conquistador (1028 – 1087).

En 1088, con motivo de la celebración de un Concilio presidido  por el Cardenal Ricardo de Milhaud, fue conducido en cadenas a la localidad palentina de Husillos, donde se le obligó a proclamarse  públicamente indigno del Obispado así como a entregar el anillo y el báculo episcopales al Cardenal. En este Concilio sería elegido como nuevo Obispo de Compostela el abad del monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña, Pedro III, que ejercería el cargo durante dos años.

Sin embargo, Bernardo de Sédirac, Arzobispo de Toledo, comunicó lo sucedido al Papa Urbano II (1042 – 1099) y éste destituyó al Cardenal Ricardo, anuló lo decretado en el Concilio y ordenó la inmediata puesta en libertad de Peláez, restituyéndole la dignidad de Obispo de Compostela. Alfonso VI se mostró remiso a cumplir lo decretado por Roma pero, en 1090 y con motivo de la celebración del Concilio de León, se declaró nula la elección de Pedro III, que al parecer, regresó a San Pedro de Cardeña.

Muerte de diego pelaezA la muerte de Diego Peláez en 1094, Urbano II declaró vacante la sede compostelana, por lo que las obras de la Seo se vieron interrumpidas hasta que Diego Gelmírez (1068  – 1140), primer Arzobispo de Compostela, las retomó reconociendo todo el trabajo realizado por Diego Peláez a favor de la ciudad. De hecho, está enterrado en la Catedral de Santiago de Compostela y su mausoleo (en la fotografía) puede visitarse accediendo por la “Puerta Santa” en la Plaza de la Quintana.  Al norte de la ciudad existe una calle con su nombre que da a la Avenida de Castelao, en las inmediaciones de las Facultades de Ciencias de la Comunicación y Filosofía.

Feliz semana amig@s y…

 

 

¡BUEN CAMINO REPLETO DE HISTORIA PARA TOD@S!

 

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